Parlamentarios de la UDI cuestionan que en 10 reparticiones no se reasignen los recursos a salud o a la gratuidad de la educación. 
Mediante un estudio a la Ley de Presupuestos para el año 2018, profesionales de la Fundación Jaime Guzmán (FJG) identificaron un significativo aumento en los recursos destinados a horas extraordinarias y a viáticos.

El informe de la FJG consideró diez secretarías de Estado: Salud, Hacienda, Interior, Educación, Trabajo, Segegob, Agricultura, Vivienda, Desarrollo Social y de la Mujer. Sumadas las horas extras y los viáticos, estas pasaron de $57.842 millones en 2017 a $61.498 millones para 2018 en los diez ministerios analizados.

Las cifras fueron cuestionadas por parlamentarios de la UDI. Para el diputado Jaime Bellolio, el “gobierno alega estrechez económica y dice que tiene que recortar plata desde el Ministerio de Educación para traspasarla a otra obligación que tenía antes (el aporte de gratuidad de la Ley de Inclusión). Sin embargo, hace crecer en casi tres mil millones los viáticos y las horas extraordinarias de los ministerios. Y hemos escogido solo una muestra, porque si los sumáramos todos, serían muchos más recursos“.

La alusión del parlamentario sobre los viáticos tiene asidero a contar de la suma de platas destinadas por el Ejecutivo para 2018: de $35.405 millones en el actual ejercicio presupuestario, pasan a $37.934 para el próximo año, según lo estimado por la FJG. Ante ello, el jefe de bancada UDI Felipe Ward expresó que, a su parecer, el “problema de los gobiernos de izquierda es precisamente en importarles nada el buen uso de los recursos públicos. La cantidad de plata en viáticos y horas extras demuestra claramente que ellos se transformaron en un doble sueldo para los operadores políticos de la Nueva Mayoría“.

Luego de la próxima semana de receso distrital, los parlamentarios retomarán el debate de las partidas presupuestarias para 2018. Será en esa instancia en la que los diputados de la UDI anticipan que harán ver sus objeciones al Ejecutivo. De esa manera, buscan revertir lo que califican de un desenfocado tipo de gasto fiscal.

Fuente: El Mercurio