“Será en cuentas personales administradas por un ente público porque estamos claros, ni un peso más a las AFP. Quiero ser categórica, ni un peso más a las AFP” De esta forma, la Ministra del Trabajo, Alejandra Krauss, adelantaba lo que sería la propuesta del Gobierno frente al debate previsional. Una frase desafortunada, que inmediatamente fue reprochada por su par de Hacienda –sólo por el tenor, y no por el fondo de lo señalado-, pero que transparenta perfectamente la intención del Ejecutivo en esta materia, la cual cada día pareciera alejarse más del objetivo de mejorar las pensiones. Luego de este episodio, el Gobierno presentó un borrador de lo que sería su propuesta para una posible reforma al sistema de pensiones chileno, que permita subir el monto de las jubilaciones, tanto en el corto como en el largo plazo. Aumentar en un 5% la tasa de cotización de los trabajadores (hoy en un 10%), con cargo al empleador, fue la fórmula escogida por el Ejecutivo en dicho borrador, con la siguiente distribución: Tal fórmula ha generado amplios cuestionamientos tanto al interior de la Nueva Mayoría como en la oposición. La distribución propuesta demuestra, una vez más, que el exceso de ideología prima por sobre criterios técnicos que apunten a mejorar las pensiones. En este contexto, resulta adecuado revisar en detalle esta propuesta que estaría construyendo el Gobierno e intentar proyectar su impacto en las pensiones. A continuación, se analizará la fórmula que estaría abordando el Ejecutivo en relación al destino del 5% de cotización adicional, basándose en la información que ha circulado en la opinión pública en los últimos días.

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